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Por ChatiEZGPT
Hacer un test de velocidad de Internet no siempre sirve para descubrir por qué un portátil copia lentamente a un NAS, por qué dos ordenadores conectados por cable transfieren a poca velocidad o por qué el WiFi funciona mucho peor en una habitación que en otra. Para comprobar el rendimiento de nuestra propia red existe una herramienta especialmente útil: iPerf.
iPerf permite medir el rendimiento entre dos dispositivos de nuestra red sin depender de la velocidad contratada con el operador ni de un servidor externo de Internet. De esta forma podemos separar dos problemas que muchas veces se confunden: la velocidad de Internet y la velocidad de nuestra red local.
En esta guía vamos a utilizar principalmente iPerf3 desde PowerShell, veremos cómo configurar un equipo como servidor y otro como cliente, cómo interpretar los resultados, qué velocidades son razonables en Ethernet y WiFi y qué revisar cuando una red Gigabit apenas supera los 100 Mbps.
¿Qué es iPerf?
iPerf es una herramienta para medir el rendimiento de una conexión IP entre dos dispositivos. En lugar de copiar archivos reales, genera tráfico de red controlado y mide cuánto puede transferirse durante la prueba.
Esto es importante porque permite aislar la red de otros posibles cuellos de botella como:
- la velocidad de un disco duro,
- el rendimiento de un SSD,
- el protocolo utilizado para compartir archivos,
- el antivirus,
- el rendimiento de un NAS,
- o la cantidad de archivos pequeños que se están copiando.
Idea clave: Speedtest te dice cómo llegas a Internet. iPerf te ayuda a comprobar cómo funciona tu propia red.
¿Cuándo merece la pena utilizar iPerf?
Resulta especialmente útil cuando tenemos situaciones como estas:
- las copias hacia un NAS son mucho más lentas de lo esperado,
- dos ordenadores Gigabit apenas transfieren datos entre ellos,
- queremos comprobar si un cable Ethernet está funcionando correctamente,
- queremos comparar cable frente a WiFi,
- un portátil tiene mucho peor WiFi que otro,
- acabamos de instalar una tarjeta de red de 2.5 GbE,
- hemos cambiado de router o switch,
- queremos comprobar diferentes habitaciones o puntos de acceso WiFi.
iPerf, iPerf2 e iPerf3: no son exactamente lo mismo
Actualmente es habitual encontrar dos ramas: iPerf2 e iPerf3. Aunque comparten la misma idea, son implementaciones diferentes y no conviene mezclarlas entre cliente y servidor.
Para esta guía utilizaremos iPerf3 porque sus comandos son sencillos y está muy extendido. Sin embargo, hay una particularidad que conviene conocer si utilizamos Windows: el proyecto oficial de iPerf3 no ofrece soporte oficial para Windows, aunque existen compilaciones de terceros que funcionan en este sistema.
Por eso es importante obtener el ejecutable desde una fuente fiable y utilizar la misma familia de iPerf en ambos equipos.
Qué necesitamos para hacer una prueba
La estructura de una prueba iPerf es muy sencilla:
Ambos deben estar conectados a la red que queremos comprobar.
Primero: averiguar la IP del equipo servidor
En el ordenador que utilizaremos como servidor abrimos PowerShell o CMD y escribimos:
Tenemos que localizar la Dirección IPv4 del adaptador que estamos utilizando.
Por ejemplo:
Esa dirección será la que utilizaremos desde el segundo ordenador.
Iniciar iPerf3 como servidor
En el primer equipo ejecutamos:
El programa quedará esperando una conexión procedente del otro ordenador.
iPerf3 utiliza por defecto el puerto 5201.
¿Qué significa “iperf3 no se reconoce como un comando”?
Este es probablemente el error más frecuente al comenzar.
Si PowerShell responde algo parecido a:
normalmente significa una de estas tres cosas:
- iPerf3 no está instalado o descargado,
- PowerShell no está situado en la carpeta donde está iperf3.exe,
- la carpeta no está añadida a la variable PATH de Windows.
Una solución sencilla para usuarios que empiezan es entrar desde PowerShell en la carpeta donde se encuentra el ejecutable y lanzarlo desde allí.
Por ejemplo:
Ejecutar la prueba desde el segundo ordenador
En el equipo cliente ejecutamos:
Evidentemente tendremos que sustituir 192.168.1.50 por la dirección IP real del equipo servidor.
Durante unos segundos veremos cómo iPerf genera tráfico y finalmente presenta el resultado.
Cómo interpretar el resultado
iPerf muestra varios datos, pero para una comprobación sencilla nos interesa especialmente:
Por ejemplo:
sería un resultado excelente para una conexión Ethernet Gigabit.
Mbps no es lo mismo que MB/s
Esta confusión es muy habitual.
Las redes suelen expresarse en:
Mbps = megabits por segundo
Mientras que Windows suele mostrar las copias de archivos en:
MB/s = megabytes por segundo
Como un byte contiene ocho bits:
Por eso una red Gigabit no copia archivos a 1.000 MB/s.
Qué rendimiento deberíamos esperar
Las cifras siguientes son orientativas y su objetivo es detectar anomalías importantes:
| Conexión | Resultado razonable aproximado |
|---|---|
| Ethernet 100 Mbps | 90-95 Mbps |
| Gigabit Ethernet | 900-950 Mbps |
| 2.5 GbE | Alrededor de 2.2-2.4 Gbps en buenas condiciones |
En WiFi no conviene dar una cifra única porque intervienen muchas más variables:
- distancia al punto de acceso,
- paredes y obstáculos,
- interferencias,
- 2.4, 5 o 6 GHz,
- ancho de canal,
- número de antenas,
- estándar WiFi,
- router y adaptador utilizados.
Probar la conexión en sentido contrario
Por defecto el cliente envía datos hacia el servidor.
Podemos invertir la prueba utilizando:
Ahora será el servidor quien envíe tráfico hacia el cliente.
Esta prueba resulta especialmente útil cuando sospechamos que un equipo se comporta de manera diferente descargando y enviando datos.
Hacer una prueba más larga
Para evitar sacar conclusiones de una prueba demasiado corta podemos aumentar su duración.
Esto mantiene la prueba durante 30 segundos y permite ver si el rendimiento se mantiene estable.
Utilizar varios flujos simultáneos
Podemos utilizar varias conexiones paralelas:
En este ejemplo se utilizan cuatro flujos simultáneos.
Puede resultar útil para intentar aprovechar enlaces rápidos, aunque no significa que una transferencia real vaya a comportarse exactamente igual.
Comprobar la velocidad negociada de la tarjeta
Antes de culpar al router o al cable conviene comprobar a qué velocidad está enlazando realmente el adaptador.
Desde PowerShell podemos ejecutar:
En la columna correspondiente podremos comprobar si el adaptador está trabajando a:
- 100 Mbps,
- 1 Gbps,
- 2.5 Gbps,
- u otra velocidad.
Mi red es Gigabit pero iPerf marca unos 90 Mbps
Esta es una situación muy significativa.
Si una red que debería ser Gigabit se queda alrededor de 90-95 Mbps, una de las primeras cosas que comprobaríamos es si algún enlace ha negociado solamente a 100 Mbps.
Las causas pueden ser:
- cable Ethernet dañado,
- conector defectuoso,
- puerto del router o switch limitado a 100 Mbps,
- adaptador de red configurado incorrectamente,
- algún dispositivo intermedio Fast Ethernet.
Una red Gigabit quedándose prácticamente clavada en 90-95 Mbps es una pista muy clara de que merece la pena revisar la negociación del enlace.
iPerf da 940 Mbps pero copiar archivos solo alcanza 60 MB/s
Esto es precisamente uno de los ejemplos donde iPerf resulta especialmente útil.
Si iPerf demuestra que la red puede mover unos 940 Mbps pero una copia de archivos se queda muy por debajo, probablemente el problema no esté en la conexión Ethernet.
Podría estar limitando:
- el disco de origen,
- el disco de destino,
- el NAS,
- el procesador,
- el protocolo SMB,
- el antivirus,
- o el hecho de copiar miles de archivos pequeños.
Cómo hacer correctamente una prueba WiFi
Si queremos comprobar el WiFi de un portátil, hay una metodología mucho mejor que conectar ambos dispositivos por WiFi.
Lo ideal es:
De esta forma, solo uno de los dos extremos utiliza WiFi y reducimos las variables que pueden afectar al resultado.
Podemos repetir la prueba:
- cerca del router,
- en otra habitación,
- en diferentes plantas,
- con 2.4 GHz,
- con 5 GHz,
- o con 6 GHz cuando el equipo lo soporte.
Eso nos permite conocer mucho mejor la cobertura real que simplemente mirando las barras del icono WiFi.
El Firewall de Windows puede bloquear la conexión
Si el cliente no consigue conectar al servidor, debemos comprobar:
- que iPerf esté ejecutándose como servidor,
- que la dirección IP sea correcta,
- que ambos equipos puedan comunicarse entre sí,
- que el Firewall de Windows no esté bloqueando la aplicación o el puerto.
iPerf3 utiliza normalmente el puerto 5201.
Si Windows muestra una ventana preguntando si queremos permitir el acceso a iPerf, lo recomendable en una red doméstica es autorizarlo únicamente para redes privadas.
¿Hace falta abrir PowerShell como administrador?
Para una prueba normal de iPerf, no suele ser necesario.
Podemos ejecutarlo con nuestro usuario habitual.
Los permisos de administrador pueden ser necesarios si tenemos que modificar manualmente reglas del Firewall u otros ajustes del sistema, pero no conviene ejecutar PowerShell elevado simplemente por costumbre.
Pruebas UDP: una opción más avanzada
Las pruebas habituales de iPerf utilizan TCP, pero también podemos generar tráfico UDP:
UDP permite observar parámetros especialmente útiles para determinados tipos de tráfico, como pérdida de paquetes y jitter.
Puede resultar interesante al estudiar:
- VoIP,
- videollamadas,
- streaming,
- juego online,
- enlaces WiFi inestables.
Para una primera comprobación de velocidad doméstica empezaríamos siempre con TCP y dejaríamos UDP para un diagnóstico más específico.
iPerf frente a copiar un archivo grande
Copiar un archivo grande entre dos equipos también puede darnos una idea de la velocidad, pero no mide exactamente lo mismo.
Una copia real depende simultáneamente de:
- red,
- disco de origen,
- disco de destino,
- cachés,
- SMB u otro protocolo,
- antivirus,
- procesador.
iPerf elimina buena parte de esas variables y por eso es mucho más útil cuando queremos saber si la red en sí misma funciona correctamente.
Alternativas a iPerf
iPerf no es la única forma de comprobar el rendimiento de una red.
Muy útil para comprobar Internet, pero no sustituye a una prueba LAN entre dos dispositivos.
Puede resultar más cómodo para usuarios que prefieren realizar la prueba mediante navegador dentro de la red local.
Alternativa con interfaz gráfica orientada a pruebas de red local.
Muy útil como segunda comprobación después de confirmar con iPerf que la red tiene un rendimiento correcto.
Los comandos de iPerf3 que merece la pena guardar
Iniciar servidor
Prueba básica
Prueba inversa
Prueba durante 30 segundos
Cuatro conexiones paralelas
Prueba UDP
Errores habituales al utilizar iPerf
- confundir la velocidad de Internet con la velocidad de la LAN,
- confundir Mbps y MB/s,
- utilizar dos equipos por WiFi para intentar diagnosticar un único dispositivo,
- introducir la IP equivocada,
- olvidar arrancar primero el servidor,
- tener el puerto bloqueado por el Firewall,
- usar versiones incompatibles de iPerf en cada extremo,
- hacer una única prueba y sacar conclusiones definitivas,
- atribuir a la red una copia lenta cuando el cuello de botella está en el almacenamiento.
¿Tu red va mucho más lenta de lo que debería?
Si después de hacer las pruebas sigues teniendo problemas de velocidad, cortes de WiFi, adaptadores que desaparecen, enlaces que negocian a 100 Mbps cuando deberían funcionar a Gigabit o equipos con un rendimiento muy diferente entre sí, puede ser necesario revisar el conjunto de la instalación.
¿Problemas con la red de tu equipo?
Podemos revisar adaptadores de red, conexiones WiFi, cableado, configuración y equipos que pierden conexión o funcionan por debajo de la velocidad esperada. Consulta tu caso y te damos presupuesto sin compromiso.
Contactar con EzplaystoreConclusión
iPerf es una de esas herramientas que parecen complicadas hasta que se utilizan por primera vez. Para una prueba básica solo necesitamos dos ordenadores, conocer la IP de uno de ellos y utilizar dos comandos.
Su mayor ventaja es que nos permite saber si la red puede mover los datos a la velocidad esperada sin mezclar el resultado con Internet, los discos o una transferencia de archivos real.
Si una red Gigabit obtiene alrededor de 940 Mbps en iPerf, probablemente la conexión está funcionando correctamente. Si una red que debería ser Gigabit apenas alcanza 90 Mbps, tenemos una pista muy clara de dónde empezar a buscar.
Y esa es precisamente la utilidad de una buena herramienta de diagnóstico: no limitarse a decir que “la red va lenta”, sino ayudarnos a descubrir dónde está realmente el cuello de botella.